domingo, 19 de noviembre de 2017

Por el camino andamos


Por: J. Gabriel Garcia M.i


La industria de la guerra tiene un origen único, El Capitalismo como su base fundamental, pero bajo ¿cuales premisas se sustenta? Primero que nada en mantener el poder de las grandes corporaciones que buscan seguir su hegemonía y predominio sobre muchos seres humanos, sin importar todo lo que sea necesario con tal de prevalecer el yugo de esos pocos. Al final de toda la cadena de la estructura social, solo se prevalece en estas condiciones de unos pocos por encima del trabajo de todo lo demás. Tuviese que ocurrir una catástrofe o algo definido como lo peor en esta razón del mundo académico, para así cambiar todo lo que deba ser cambiado, la historia hace 100 años con la Revolución de Octubre, cuando los obreros por primera vez asaltaron el poder a costa de sangre y haberlo entregado todo, lograron mostrar el camino de ¡otro mundo posible!



Debemos recordar el pasado para comprender lo que sucede hoy en día, la humanidad cada vez se encuentra en peores condiciones, la voraz hambre del capitalismo se expresa a través del imperialismo como su cara más cruel. En Venezuela lo estamos viviendo en carne propia, no quiero extender mis palabras en tantos detalles históricos que son importantes, pero los invito a conocer lo que nos dicen nuestros comunes, quienes fueron trabajadores y se jodieron como nosotros en esta lucha de clases que cada vez se agudiza de manera exponencial y nos muestran el rostro del verdadero enemigo, nuestro verdugo, ese que en su cara de Dios nos hace arrodillarnos en nombre de algo superior y en su cara de Diablo nos atemoriza, nos amenaza con sanciones que tributan en hacernos vulnerables y nos esclaviza hasta con nuestros propios egos.



Todo esto nos afecta de manera directa, tanto que sino comprendemos que debemos cambiar nuestras formas de organización, seguiremos reproduciendo la misma conducta que nos oprime, lo privado debe desaparecer y nosotros, los que decimos luchar por todo lo contrario, debemos comenzar a construir el ejemplo. Por eso, prevalecer como un movimiento nos ha llevado a enfrentar todas las caras de esa cultura tradicional de castigar a quien no se arrodilla ante la burocracia y tampoco se deja envenenar por la corrupción en cualquiera de sus formas. Como activista de las Tecnologías Libres, junto a mis compañeros de la Comunidad de Software Libre “Comsoftlib” de la Universidad Bolivariana de Venezuela, los invito a tomar las armas del conocimiento y enfrentar esta desgracia que nos afecta a todos sin medir el carácter político que ponemos en práctica.



Por último quiero afirmar, no daremos un salto cualitativo en el desarrollo tecnológico sino cambiamos la dirección política, esa que debemos llevar los que trabajamos y sufrimos la crisis en nuestros hombros, la vida es otra cosa y no podemos quedar como siervos de nuestra propia condena. Empecemos por asumir ese carácter colaborativo, cooperativo, hermanados, reconociendo nuestro papel de clase social capaz de lograr transformaciones directamente en las causas estructurales y no sigamos dormidos, alienados y distraídos. Recuerden, la industria de la guerra invierte mucho y no descansa hasta llevarnos por el camino que ellos quieren. Es cierto que estamos en guerra contra el imperialismo en todas sus formas y hasta los momentos solo estamos resistiendo con valor, entonces vamos de una vez a tomar el fusil de la lucha para ir a la vanguardia en contra de todas sus formas, sean cuales sean. A la Juventud les envío además un mensaje: Organízate y Lucha.

i Activista del Conocimiento Libre
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