sábado, 25 de noviembre de 2017

El Comandante Fidel: Ejemplo de lucha, dignidad y solidaridad

Por: Ramón Pomblasi


La revolución cubana marco un hito en la historia latinoamericana, al ser el primer país que consiguió su liberación nacional y autodeterminación, marcando el camino hacia su propio destino e inspirándose en las luchas de José Martí. El liderazgo de Fidel Castro y su influencia en el pueblo cubano y en Latinoamérica fueron sorprendentes, se logró una revolución y la toma del poder sin la ayuda de ningún país externo, se alfabetizó a la población, se lograron grandes avances en educación, ciencia, agricultura, medicina y deporte; Cuba dejó de ser una colonia y se convirtió en una señal de esperanza para los pueblos oprimidos. Todo esto ocurrió a costa de grandes amenazas y ataques del imperialismo norteamericano, empezando por la invasión en Playa Girón; el bloqueo económico, financiero y comercial; ataques terroristas contra el pueblo cubano; contaminación de ríos; ataques bacteriológicos hacia población; envenenamiento del porcino; asesinatos de dirigentes, revolucionarios y diplomáticos; voladura de avión comercial; colocación de bombas en hoteles; entre otros atentados.



Cuba siempre mantuvo el respeto de los derechos humanos, inclusive a los detenidos en actos contrarrevolucionarios y prisioneros de guerra jamás se le aplicó la tortura alguna, así como, nunca hubo decisiones extrajudiciales; a pesar de los intentos de propaganda anticomunista del gobierno de los EEUU de querer tergiversar la realidad cubana. Cuba bajo el liderazgo de Fidel siempre expresó la solidaridad con todos los pueblos oprimidos y agredidos por el imperialismo, en especial en América Latina, Asia y África; contribuyendo voluntariamente en llevar médicos para atender casos de salud critica a los lugares de más difícil acceso, alfabetizadores, entrenadores deportivos, y en algunos casos combatientes durante la lucha contra el colonialismo en el Congo, Etiopia, Angola y Argelia, sin pedir absolutamente nada a cambio.


A Fidel siempre lo caracterizó su franqueza y claridad al dirigirse al pueblo, siguiendo los principios elementales de un verdadero revolucionario. Con motivo del Día Internacional de los Trabajadores y Trabajadoras, 1ro de mayo del año 2000, Fidel expresó en una apropiada síntesis el concepto de Revolución, recogiendo sus principios esenciales, cuando indicó:


“Revolución es sentido del momento histórico; es cambiar todo lo que debe ser cambiado…; es emanciparnos por nosotros mismos y con nuestros propios esfuerzos…; es defender valores en los que se cree al precio de cualquier sacrificio…; es no mentir jamás ni violar principios éticos; es convicción profunda de que no existe fuerza en el mundo capaz de aplastar la fuerza de la verdad y de las ideas…, es luchar por nuestros sueños de justicia para Cuba y para el mundo, que es la base de nuestro patriotismo, nuestro socialismo y nuestro internacionalismo”.


Los revolucionarios debemos asumir esos principios de moral, ética y práctica para dar un verdadero ejemplo de lucha, dignidad y solidaridad frente a los compromisos, y frente al pueblo; tal como inquebrantablemente lo hizo Fidel, el Che y Camilo, desprendiéndose de los vicios y ambiciones por los cuales se han desviado muchos a lo largo de la historia.


¡Viva Fidel!

¡Viva la Revolución Cubana!

¡Viva la Unidad Latinoamericana!

¡Hasta la Victoria Siempre, Comandante!


i Miembro del Comité de Solidaridad Internacional

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