sábado, 28 de octubre de 2017

El Mito Venezolano del Software Libre


Por: J. Gabriel Garcia M.i

Siendo el año 2002, el proceso Bolivariano atraviesa uno de los ataques mas brutales del imperialismo norteamericano como autor intelectual y la derecha fascista interna como autor material, con los grupos de elite del poder mediático de los medios privados junto a las organizaciones empresariales como la CTV y FEDECAMARAS con el aditivo de SUMATE como ente manipulador de los procesos electorales para desprestigiar la credibilidad de las Instituciones del Estado, todos contra la Patria Venezolana, asentando un golpe de estado y sabotaje petrolero en los meses respectivo de abril y diciembre.

En nuestro país, el contexto mencionado anteriormente nos brinda una serie de condiciones impuestas por los grupos corporativos que realizaron tales situaciones que afectaron la vida diaria, política y económica de los medios de producción y la clase trabajadora, teniendo mayor incidencia en PDVSA, donde todo funcionaba orgánicamente con estructuras dependientes de monopolios tecnológicos extranjeros mediante equipos y licencias cerradas de forma privada según los intereses de sus dueños, nos referimos al poder capitalista internacional. Tales escenarios, al ser superados, conllevaron a la dirección política del gobierno a emprender un nuevo camino, donde se pudiera buscar soberanía e independencia.

La soberanía y la independencia no podían realizarse con mecanismos cerrados que no permiten conocer como funcionan ni como están configurados, es así, como desarrolla el capitalismo feroz la tecnología con la cual ofrece sus servicios y que Venezuela durante muchos años consumía de manera excesiva y aún lo hace pero a menor escala. Es así como aparece para 2004 el proyecto socio-tecnológico canaima, basado en la filosofía del software libre, permitiendo conocer como están creados los sistemas en sus algoritmos de funcionamiento, aunque para ese entonces el decreto 3390 solo permitía su uso prioritario en la Administración Pública Nacional.


En la práctica consecutiva durante siete años, seria en 2011 cuando el Estado hace obligatorio el uso del software libre en las instituciones en el país a través de la gaceta 39.633 en la ordenanza número 025. Desde allí empiezan a cambiar los conceptos y los desarrollos de manera aún mas acelerada, ampliando la realidad no solo al software sino a la liberación del conocimiento. Se impulsan a través de las escuelas, liceos y universidades la idea de las tecnologías de información libre desde el Centro Nacional de Tecnologías de la Información con una agitación y promoción de sistema operativo canaima gnu/linux en su versión 3.0 que venia siendo instalado en las computadoras entregadas a los niños en alguno de los centros de estudios públicos, equipos que iniciaron bajo los convenios de transferencia tecnológica con Portugal.


La entrada en vigencia de la Ley de infogobierno del año 2014 rompe con varias trabas de los cambios culturales entre lo que debía terminar de morir y debería empezar a nacer, esto para hacer referencia a todas las contradicciones en la practica de sustentar el uso obligatorio de las tecnologías libres como un referente que permitiría romper las barreras del mundo privativo y la dependencia de nuestro país en materia tecnológica. Todo esta en ley y disposiciones por parte del Estado, ahora falta retomar el impulso y darle mayor profundidad a un proyecto firme y responsable que nos permita desarrollar el conocimiento libre desde la practica diaria, no solo en la administración pública sino en la conciencia social, considerando las universidades como motor productivo de las formas, métodos y modelos adecuados a una calidad capaz de satisfacer verdaderas necesidades y no lujos y vanidades impuestas por el capitalismo global, donde las tecnologías no se escapan como medio de su voraz metabolismo.
i Activista del Conocimiento Libre
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